Para ver nieve en Navidad, tenemos que irnos hasta el Himalaya. En Katmandu, cogemos un vuelo que nos lleva a sobrevolar parte de los himalayas; entre otros, el Everest, el Cho Oyu,...Y casi nos quedamos sin ver nieve, porque, como podéis ver, tampoco hay tanta en los picos.
Además, nos dió tiempo a visitar algunos templos, tanto hinduistas, como budistas. Los primeros nos llaman más la atención, porque no lo hay en India. El de la foto es el que tiene la mayor estupa de todo Nepal. Un sitio que parece tener algo mágico, hasta que observas que ¡a los monjes les pagan por rezar! Y sin cortarse un pelo, oiga, que lo vió un servidor.
Nepal está junto al Tibet y cuenta con una gran comunidad de exiliados tibetantos. En la cena, tenemos a unos sentados al lado y, con la excusa de la foto, converso con ellos e incluso me invitan a visitar su templo.
Ah y los templos hinduistas también dejaron su impresión en nosotros. A ver qué os parece este:
¿Véis las figuras de la parte de arriba?Os pongo un detalle de una de ellas:
Como podéis ver, lo pasamos muy bien en Nepal. Eché de menos a la familia, pero ¡fue una Navidad diferente y muy divertida!
Por cierto, para los que estáis pensando en venir de visita: ¡me quede con muchas ganas de hacer una ruta de trekking por el himalaya!